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Argentina ofrece a estudiantes
y profesionales del exterior una amplia gama de posibilidades
de alojamiento. Puesto que Buenos Aires es la capital
y el centro de mayor movimiento económico y
cultural del país, esta ciudad posee la oferta
más variada en términos de alojamiento
para extranjeros. Sin embargo, en casi todas las ciudades
importantes del país, los extranjeros podrán
optar entre las siguientes opciones:
Para búsqueda de alojamiento turístico
por ciudad o región, clickee aquí.
Dónde buscar alojamiento permanente?
Además de los tradicionales avisos clasificados
en los diarios de cada ciudad, se recomienda hacer
búsquedas por Internet a través de los
buscadores más conocidos: www.google.com.ar
; www.yahoo.com.ar
; www.terra.com.ar;
www.altavista.com
La mejor fuente de información sigue siendo
el dato aportado por amigos, conocidos y contactos
que viven en el lugar donde usted se instalará
en Argentina.
Reglas básicas para alquilar una vivienda
en Argentina
Los contratos regulares de alquiler de una vivienda
duran por lo general dos años. Los contratos
por períodos más cortos se llaman contratos
temporarios. La ley que rige los contratos de alquileres
regulares en Argentina es la Nº 23.091 (para
saber más sobre esta ley consultar: www.cia.org.ar).
En Argentina, el propietario recibe el nombre de
locador y quien alquila la vivienda se llamará
locatario. El locador y el locatario firmarán
un contrato que regirá la relación entre
las partes. El locador generalmente exige una garantía
al locatario antes de firmar el contrato consistente
en un bien inmueble. Por acuerdo entre las partes,
la garantía puede ser otro bien o valor no
inmobiliario.
A la firma del contrato, el locatario deberá
pagar un mes de alquiler por adelantado, dos meses
de depósito (que serán devueltos al
locatario al final del contrato y previo desalojo
de la vivienda). Si la operación fue gestionada
por un agente inmobiliario, el locatario deberá,
además, abonar una comisión a aquel
que es, por lo general, equivalente a un mes de alquiler.
El importe mensual que se abona por habitar una vivienda
recibe el nombre de alquiler. El monto del alquiler
varía según el tamaño, ubicación,
categoría de la vivienda y si ésta está
o no amueblado. En Argentina se presume que la voluntad
de las partes está por encima de la ley, por
lo tanto, es necesario leer con sumo detalle los compromisos
que asume cada parte antes de firmar un contrato.
En los contratos temporarios, aunque no es regla
escrita, los usos y costumbres indican que:
- El locador puede exigir el pago adelantado de todo el período cuando el locatario es extranjero
y no tiene una garantía inmobiliaria.
- El locador puede exigir al locatario el pago del
alquiler en moneda extranjera.
- La comisión que se paga en un contrato
temporario es generalmente más elevada que
en un contrato común.
- Fuera de Buenos Aires, no es tan común
encontrar departamentos en alquiler amueblados .
Una vez transcurrido el período del contrato
(dos años o menos), el locatario deberá
abandonar la vivienda y el locador, previa constatación
de que el inmueble está en buen estado y de
que todas las cuentas han sido pagadas, devolverá
el monto del depósito al locatario. Normalmente,
previo acuerdo, el depósito se usa como pago
del último mes de alquiler y para cancelar
todas las cuentas pendientes.
Actualmente hay una gran demanda de unidades en alquiler.
Aunque normalmente, los departamentos para extranjeros
se ofrecen en otros circuitos comerciales, es mejor
tener en cuenta siempre cuál es la realidad
en cuanto oferta y demanda del mercado.
Para becarios Fulbright exclusivamente
La Comisión Fulbright posee información
sobre:
- departamentos en alquiler en Buenos Aires
- residencias estudiantiles en Buenos Aires
- habitaciones para extranjeros en Buenos Aires
El Programa Fulbright podrá facilitar a sus
becarios una carta que acredite que han ganado una
beca Fulbright y que recibirán en consecuencia
una asignación mensual por un período
de tiempo para pagar sus gastos de manutención.
En ningún caso, Fulbright actuará como
garante de ningún becario, ni intervendrá
en conflictos o desacuerdos entre los becarios y terceros
con los que aquellos hubieran firmado un contrato
de alquiler.
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